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1300. Krombach documentada

La localidad de Krombach aparece mencionada por primera vez en un documento alrededor del año 1300 y durante varios siglos tuvo entre 100 y 200 habitantes, aunque las pruebas sugieren que ya antes había una cierta cantidad de establecimientos que fabricaban cerveza. En los antiguos balances de cuentas se hacía referencia al cobro de lo que se llamaban «impuestos sobre bienes específicos», que eran impuestos sobre el alcohol establecidos por las autoridades en aquella época sobre la venta comercial de vino y cerveza. Sin embargo, los elevados costes de transporte hacían que el vino en Krombach fuese exactamente el doble de caro que la cerveza, ya que esta se elaboraba localmente.

1618. Memorándum de archivo sobre la venta de bebidas alcohólicas

En un reglamento policial de 1618 aparece documentado que cualquiera que quisiera fabricar cerveza necesitaba una licencia expedida por las autoridades públicas. Resulta especialmente interesante el hecho de que no estaba permitido servir cerveza de barril a menos que se contase con una fábrica de cerveza y un desecador de malta, de modo que únicamente los que elaborasen cerveza fuesen quienes pudiesen servir el producto a los consumidores.

Esto demuestra que los dueños de las posadas también tenían fábricas de cerveza. Probablemente la finalidad del reglamento fuese garantizar que solo se servía producto de calidad o tal vez conseguir que el gremio tuviese cierta forma de control sobre la producción de cerveza.

1803. La fábrica de cerveza Krombacher aparece documentada por primera vez​​​​​​​

Krombach cuenta con una ubicación favorable como carretera de paso entre Siegen-Nassauische y Colonia Sauerland. Este tránsito en dirección a Colonia obligó a contar con servicios adicionales de caballos, creando así la necesidad de estaciones de relevo, que se emplazaron en el valle de Krombach y en Kleusheim, a la altura de la región de Colonia. Este largo viaje, en el que aparecía la sed, beneficiaba enormemente a las estaciones de relevo.

La fábrica de cerveza Krombacher aparece documentada por primera vez en 1803. Sus inicios fueron como fábrica familiar bien ubicada en la carretera de paso, fábrica que después creció y comenzó a especializarse en la elaboración artesanal de cerveza. La cervecería ganó rápidamente importancia y su reputación de tener buena cerveza se extendió mucho más allá de la pequeña ciudad de Krombach. En la temprana época de 1829 se comenzó el suministro al festival de Olpe Marksmen, un acuerdo que sigue en vigor actualmente. En aquella época, el pedido era de cerca de 25 Ohm (medida de la época), lo que se traduce en unos 37,5 hectolitros en las medidas actuales.

1840. La revolución industrial llega a la región de Siegerland

La revolución industrial también trajo consigo nuevas y mayores clases de consumidores interesados en la cerveza. Karl Friedrich Schenck, un antiguo magistrado y jurista regional de Siegerland, mencionó en su «Estadística del antiguo principado de Siegerland» que «debido al duro trabajo que deben realizar los habitantes de Siegen (minería, trabajos en el hierro y el acero, así como en otras actividades) se bebe una gran cantidad de cerveza».

En el transcurso de la rápida industrialización de Siegerland, el número de habitantes de la región de Siegen se duplicó en tan solo 50 años (1850-1900). La ciudad contaba con 35 bares y centros públicos en 1806 que alcanzaron la impresionante cifra de 103 en 1913. Además, había gran cantidad de otras ocasiones festivas en las que se bebía cerveza; por ejemplo, en Siegen, una ciudad poblada por 30.000 habitantes en aquel entonces (1913), contaban con alrededor de 400 clubs y asociaciones activas. En otras palabras, había una gran oportunidad de venta.

1861. Conexión ferroviaria en Siegerland

La creciente expansión de las rutas de transporte tuvo su impacto en el negocio. En 1835, el primer ferrocarril alemán conectó Nuremberg y Fürth. El primer cargo: barriles de cerveza. Junto con la tecnología de refrigeración de Carl von Linde, que transformó la cerveza en algo transportable y no dependiente de la temporada, el desarrollo de la red ferroviaria demostró ser de relevante importancia para la publicidad y la exportación de cerveza.

Las décadas siguientes fueron testigo de un bullicioso crecimiento y de un avance que derivó en la instalación de una red ferroviaria en toda Alemania y Europa. La línea de tren Ruhr-Sieg conectó la región minera de Siegerland con la cuenca del Ruhr en 1861. Y de la misma forma que se cargaban los minerales, también se podía enviar la cerveza a lugares de venta a gran distancia.

1890. Pils en Krombach por primera vez​​​​​​​

Alrededor de 1890 aparecen documentados los primeros intentos de fabricación de cerveza para elaborar cerveza Pils en Krombach. Se tardaron algunos años en dominar la nueva forma de elaboración, durante los cuales se probó a utilizar otros tipos de lúpulo y diferentes procesos de fermentación. Todo ello se tradujo en nuevos sabores que se ganaron el favor del público y también su aceptación rápidamente.

El periódico Siegener Zeitung relató orgulloso el 28 de octubre de 1901 en un anuncio de nueve líneas que la «cerveza Pilsen de Krombacher estaba ganando un creciente número de entusiastas gracias a su calidad», tanto dentro como fuera de la región, ya que, continuaba el periódico, el Norddeutsche Lloyd había ordenado «un vagón doble de Pilsen» que debía entregarse en Amberes. Tan solo cinco años después, el periódico Siegener Zeitung relataba que la Krombacher Pilsen no solo había sido «introducida en Siegerland Sauerland, sino también en lugares más lejanos, incluyendo numerosos puntos cerca de las fábricas de cerveza más grandes de Dortmund, en la región minera de carbón de Westfalia».

1900. Se crea una fábrica de cerveza modelo​​​​​​​

La industrialización del siglo XIX tiene un gran impacto sobre la elaboración de cerveza. El descubrimiento de la fermentación (Pasteur), el desarrollo de la refrigeración artificial (Linde) y la creación del motor de vapor, revolucionaron la forma de elaboración de cerveza y exigieron realizar nuevas inversiones en la industria para modernizar las instalaciones. Este hecho tuvo un gran impacto sobre muchas fábricas de cerveza gestionadas familiarmente, las cuales, en la mayoría de los casos, desaparecieron. Solo sobrevivieron aquellas que tenían unos buenos cimientos y que se habían especializado en elaborar cervezas de calidad. La fábrica de cerveza Krombacher estaba a la cabeza. «La fábrica de cerveza se levanta en el lugar más bonito, aireado y elevado de Crombach... » así rezaba la descripción de la fábrica de cerveza Krombacher en 1900

Krombacher era una fábrica de cerveza modelo. Bien equipada y con una ubicación ideal. Se decía: «Las instalaciones estructurales y mecánicas forman, como resultado de su oportuna disposición y emplazamiento, un conjunto armonioso y, por lo tanto, una fábrica de cerveza modelo». Se instalaron varios motores de vapor en la fábrica que generaban la energía necesaria para el proceso de elaboración. El mecanismo de macerado era el no va más en su época. Después se amplió a otro de doble macerado en 1899 y se equipó para dar cabida a una mezcla de macerado de malta de aprox. 32 quintales. Con este equipamiento, en 1904, se podían elaborar 34.908 hectolitros en Krombach, que ascendieron a 39.908 hectolitros al año siguiente. En 1910, el consumo per cápita era de aprox. 101 litros.

1908. Nace la marca «Krombacher»

Los comienzos de establecer la marca se remontan a 1908, cuando, por primera vez, apareció en un pequeño panfleto publicitario lo que se llamó «marca del fabricante», y que permitió enfatizar aún más y con mayor claridad el propio perfil de la empresa. Las ventajas eran obvias: se proporcionaba a los consumidores una característica inequívoca para el reconocimiento de marca. En la elección de su propio «emblema», los fabricantes de cerveza de Krombach optaron por un enfoque inteligente, ya que se decantaron iconológica y semánticamente por la categoría «hogar» como referencia, como característica distintiva para sus clientes. Ofrecieron a los clientes una identificación emocional de primera clase: uniendo el producto y la región.

La región de origen se convirtió en sinónimo de cerveza, algo que se mantiene a día de hoy. El emblema escogido fue la torre Kindelsbergturm. El hecho de que a de que la fábrica de cerveza está ubicada a los pies de Kindelsberg hacía sugerir por sí mismo a este icono como símbolo de la fábrica. Aunque hoy en día la isla «Krombacher» se ha convertido en el icono mitológico de la publicidad de marca de Krombacher, la torre Kindelsbergturm sigue presente en la actualidad en todas las botellas dentro del escudo de la fábrica de cerveza.

1939. Caída en la producción durante la II Guerra Mundial

A partir del 1 de enero de 1940, la normativa estatal impedía comercializar cervezas Lager con cuerpo. En los años siguientes, la gravedad inicial se fue reduciendo de forma sistemática y, en lugar de las «cervezas de la libertad», empezaron a aparecer en Krombach cervezas suaves y ligeras.

Los bombardeos aliados redujeron Siegen y su área industriales a escombros, al igual que las ciudades y los pueblos a lo largodel Rin y el Ruhr.

1945. El nuevo comienzo​​​​​​​

Tras la guerra la economía estaba debilitada. La falta de combustible combinada con la victoria de los aliados hizo que dejase de existir el comercio entre las diferentes zonas y que apenas hubiese tráfico. La escasez lo plagaba todo. Hacerse con los productos básicos resultaba enormemente difícil y, durante mucho tiempo después de la guerra, las restricciones y el racionamiento estaban a la orden del día. También la bebida más popular de Alemania se vio afectada:

la fabricación total antes de la guerra ascendía a 57,1 millones de hectolitros (consumo per cápita: 82,2 l), en 1948/49 solo se elaboraron 11,03 millones de hectolitros (consumo per cápita: 25 l). En 1949 la producción en Krombach cayó hasta los 19.000 hl. Este fue el punto más bajo, a partir de aquí las cifras fueron en ascenso.

1950’s. La década de 1950. El milagro económico

El boom económico de 1950 a 1960 impulsó la economía. Se hicieron nuevos edificios, nuevas máquinas y numerosas inversiones, contribuyendo poco a poco a elevar el estándar de vida. Las cosas empezaron a ir mejor cuando la gente retomó el hábito de tomarse una cerveza, lo que se tradujo en un aumento de las ventas de esta bebida. El consumo per cápita era de solo 25 l en 1946, pero había aumentado a 91 litros en 1959.

La fábrica de cerveza Krombacher creció mucho más rápido que el mercado. En pocos años, la fábrica de cerveza Krombacher había más que cuadriplicado la producción de preguerra de 1938/39 (51.457 hl). Las nuevas bodegas de fermentación, las nuevas zonas de maceración, la nueva bodega de botellas, un aparcamiento ampliado y una gran inversión hicieron posible el rápido avance de una de las marcas líderes de Pils.

1959. 180.000 barriles y un total de 26 millones de botellas de cerveza

En 1959, la fábrica de cerveza Krombacher llenó 180.000 barriles y un total de 26 millones de botellas de cerveza. De acuerdo con un informe del periódico Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ) de 1960, la cantidad de botellas de cerveza se había incrementado en aprox. un 50 %.

Los clientes, según el FAZ, se encontraban principalmente en Siegerland, Sauerland, así como en la región sur del Ruhr. Dos tercios de la producción se enviaba a clientes que estaban a una distancia de 60 km alrededor de la fábrica. La producción siguió creciendo en los años siguientes.

1967. 500.000 hectolitros

En 1967 se celebró la producción de 500.000 hectolitros en Krombach y, tan solo cinco años después, había llegado el gran momento: la elaboración de más de un millón de hectolitros, 1,045 millones para más exactitud. La fábrica de cerveza Krombacher era entonces una de las fábricas de cerveza privadas más grandes de la Alemania Federal y, para mantener ese volumen y ser capaces de seguir expandiéndose, se siguió invirtiendo.

La innovación en términos de tecnología es una constante y Krombacher se ha esforzado por estar a la vanguardia, siendo una de las primeras grandes fábricas de cerveza que utilizaron la fermentación cerrada en grandes tanques a comienzos de los años 70.

1967. Amigos, démosle un buen trago a una Krombacher

Mientras que los gigantes de fabricación de cerveza de la región del Ruhr en aquellos días se dedicaban principalmente a la producción de cervezas de exportación, en Krombach se dieron cuenta de la importancia de centrarse en perfeccionar un producto: una cerveza elaborada à la Pilsen. Desde el primer momento se tomó a Krombacher como un producto de marca y se hizo buena publicidad enfocada a los clientes, primero en la región de origen, después incluyendo también la región del Ruhr y Westfalia y, por último, emitiendo a nivel nacional.

La publicidad alcanzó estatus de culto con el legendario anuncio del guardabosques. «Freunde, lasst uns einen krombachern!» («Amigos, démosle un buen trago a una Krombacher») Esta actitud y este posicionamiento de marca original sigue tan vigente hoy en día como en los años 60. En la actualidad, la famosa isla Krombacher en el lago, rodeada por el bosque de baja montaña, es la continuación contemporánea de la campaña de publicidad original. La continuidad es un factor importante en el éxito de Krombacher.

1989. Cambio a un nuevo embalaje​​​​​​​

El conjunto poco antes desarrollado de 0,5 l (botella y caja) se presentó en 1989 y dos tercios de la inversión de aquel año se destinaron a cambiar al nuevo embalaje. La botella de NRW de 0,5 l, que sustituyó a la botella europea, tuvo un impacto incluso más interesante ya que, envasada en la nueva caja de 20 botellas fabricada exclusivamente de materiales reciclables, apuntaló el compromiso con el medio ambiente.

Las antiguas cajas Euro se molieron, se fundieron y, en un elaborado proceso de producción, se moldearon por inyección para darles una nueva forma. Se reciclaron las antiguas botellas de cristal Euro y se aceleró el proceso, lo que se tradujo en que cada día salían de la fábrica más de 500.000 cajas.

1990. Ampliación de las instalaciones de la fábrica de cerveza​​​​​​​

El impacto que tuvo la publicidad nacional se tradujo en un aumento en la distribución tanto al comercio como a la industria de servicios alimentarios. El éxito de la marca crecía. A finales de la década de los 80, la fábrica de cerveza había alcanzado su capacidad límite. Se necesitaba una mayor inversión. El embotellado y el transporte exigieron un replanteamiento, cuyo resultado fue una nueva parcela de terreno de unos 70.000 metros cuadrados de extensión para lidiar con el embotellado y la carga.

En 1990 se sobrepasó la marca de los 2 millones de hectolitros. También en ese año colapsó la República Democrática de Alemania y la República Federal de Alemania dio la bienvenida a 18 millones de consumidores nuevos en cinco estados federados nuevos, lo que abrió nuevas oportunidades para Krombacher, sobre todo en el este de Alemania. Tan solo dos años más tarde, la producción alcanzó los 3,2 millones y tres años después dejó atrás la marca de los 4,1 millones.

1995. La primera caja de 11 botellas​​​​​​​

En 1995, la fábrica de cerveza Krombacher introdujo un nuevo envase único: la caja de 11 botellas, que se hizo inmensamente popular tanto en el comercio como entre los consumidores.

Muchos competidores lo imitaron, pero Krombacher ya se había posicionado como líder del mercado, una posición que todavía mantiene en este segmento.

1996. Krombacher en Internet​​​​​​​

La creatividad siempre ha sido predominante en muchos aspectos de la organización y el marketing de Krombacher es quien generalmente marca el camino.

En 1996 fue pionero y se abrió a Internet, siendo uno de los primeros en abrazar este nuevo medio y proporcionando información y datos a los consumidores de todo el mundo.

1999. Lanzamiento de Krombacher sin alcohol

Krombacher nunca olvida que el consumidor es el rey. En su larga historia, siempre ha puesto gran énfasis en la investigación y en comprender el comportamiento del consumidor. La caja de 11 botellas (1995) no habría llegado al mercado de no tener esta premisa.

Por eso los nuevos embalajes y los nuevos productos son elementos fundamentales a la hora de mantener la posición clave en el mercado. En 1999 se presentó la Krombacher Pils sin alcohol. Hoy en día es la Pils sin alcohol líder en Alemania.

2002. Campaña selva tropical: cuidar nuestro medio ambiente​​​​​​​

Krombacher siempre tuvo una conexión especial con el entorno local, desde su posicionamiento inicial como producto rural hasta las iniciativas de reciclaje que conservan la energía y utilizan menos materiales. Sin embargo, en 2002, esas iniciativas se llevaron a nivel global. Se puso en marcha una espectacular iniciativa con Günter Jauch y WWF: nació el Proyecto Selva Tropical de Krombacher. Esta iniciativa cautivó el corazón y el alma de los consumidores quienes mostraron su apoyo al proyecto, que consistía en preservar 1 metro cuadrado de selva por cada caja comprada. En 2002 se logró un hito histórico con la venta de 4,865 millones de hectolitros. Al año siguiente, esta cifra aumentó hasta los 5,440 millones de hectolitros, superando con mucho la cota de los 5 millones de hectolitros. Ese fue el año en el que la Krombacher Pils se hizo con el liderazgo del mercado en el segmento de las Pils en Alemania.

En 2004 se marcó un nuevo récord con 5,518 millones de hectolitros, mostrando un impresionante crecimiento por tercer año consecutivo. La Krombacher Pils sin alcohol (lanzada en 1999) y Krombacher Radler/clara de limón (lanzada en 2002) también se convirtieron en líderes del mercado en su segmento ese año. A pesar de la dura competencia, Krombacher Pils permaneció como la marca de cerveza premium más popular en los años siguientes. Actualmente, una de cada diez Pils vendidas en Alemania procede de Siegerland y la Krombacher Pils sin alcohol y la Radler (clara de limón) se han posicionado como líderes del mercado en sus segmentos.

2005. Nueva generación de cajas​​​​​​​

La inversión continuó. Además de los lanzamientos de productos, el embalaje se sometió a una revisión continua. Al ciclo de reciclaje se incorporan diez millones de nuevas cajas con zonas de agarre «suave».

Las nuevas botellas de cuello largo y las nuevas instalaciones de embotellado y logística estaban en marcha.

2006. Schweppes y Orangina​​​​​​​

El grupo Krombacher no se dio por satisfecho, sino que continuó buscando nuevas ideas y nuevas oportunidades. En 2006, la fábrica de cerveza compró los derechos de marca de las marcas icónicas sin alcohol Schweppes y Orangina para Alemania y Austria.

Estos refrescos amargos y las limonadas de frutas muy conocidas procedentes de Francia ampliaron la gama de productos del grupo Krombacher.

2007. Lanzamiento de la Krombacher Weizen​​​​​​​

La cerveza Krombacher Weizen, turbia natural, salió al mercado en 2007.

Esta cerveza de trigo de mucho cuerpo con el inconfundible carácter de Krombacher se ganó a los consumidores rápidamente.

2008. Lanzamiento de Radler sin alcohol y Krombacher Weizen sin alcohol​​​​​​​

La Krombacher Pils sin alcohol apareció en 1999 y en 2008 surgió la oportunidad de lanzar Krombacher Radler/clara de limón sin alcohol y la Krombacher Weizen sin alcohol, completando así la cartera de opciones no alcohólicas.

Junto con el buque insignia, la Krombacher Pils, la Pils número 1 en ventas y más popular en Alemania, en los últimos diez años se ha creado una familia de marcas de gran éxito.

2009. Socio de la LFA

La familia de marcas de Krombacher no solo se centra en la innovación. Además de la creciente cartera de productos, la fábrica de cerveza Krombacher continúa su estrategia de identificación y de marketing asociándose a deportes muy populares.

Desde 2009, la empresa participa en el fútbol a nivel nacional enlazando la cerveza más popular del país con el deporte más popular del mismo. Convertirse en socio oficial de la Liga de fútbol alemana es un acuerdo a largo plazo entre la fábrica de cerveza Krombacher y la LFA. ¡Brindemos por ello!

2012. Krombacher Fassbrause​​​​​​​

«Fassbrause» es una nueva forma de refresco natural sin alcohol. Fabricado por completo con ingredientes naturales partiendo de una receta tradicional que se basa en la malta, «Fassbrause» es la innovación del año.

Disponible en cuatro sabores (limón, baya de saúco, manzana y ruibarbo), «Krombacher Fassbrause» es la alternativa sana ideal a los refrescos, tanto para los más pequeños como para los más grandes.

2013. Centro de visitantes​​​​​​​

El Centro de Visitantes ya existente que se abrió originalmente en 1997 y que acoge a más de 74.000 visitantes al año, se amplió y ahora cuenta con un cine panorámico de reciente diseño con nuevas grabaciones e impresionantes imágenes que muestran cómo se elabora la Krombacher utilizando un agua única, conocida como Felsquellwasser®, que nace en la base de las montañas Rothaar.

Otro elemento atractivo del Centro de Visitantes de Krombacher es la sala de los sentidos que permite a los visitantes tocar, oler, oír y sentir los ingredientes de materias primas de calidad que se utilizan para elaborar la Krombacher. En la visita también se han incluido otras áreas nuevas de exposición tales como la historia de la fábrica de cerveza, las personas que en ella trabajan, la gama de productos que se elaboran y el compromiso de Krombacher con el medio ambiente.

2014. Krombacher Hell

Hace más de 100 años ya se fabricaba cerveza Lager en Krombach. La Krombacher Hell refuerza esta tradición con la ayuda de nuestros experimentados maestros cerveceros. La nueva y dorada Krombacher Hell es perfecta para aquellos que prefieren una cerveza con mucho cuerpo. El toque sutil del lúpulo garantiza que la Krombacher Hell sea menos amarga pero que tenga un sabor a malta agradable.

Esta cerveza contiene variedades especiales de malta y el lúpulo con sello de la mejor calidad y, siguiendo con nuestra tradición de fabricación de cerveza, la Krombacher Hell se elabora con nuestra mundialmente famosa Felsquellwasser® (agua de manantial). ¡Una sabrosa cerveza con mucho cuerpo de primera clase a nivel mundial!